viernes, 18 de enero de 2013

Cronista de lo insólito


En últimos años la crónica como género literario ha crecido en la región que conocemos como Latinoamérica. Tan es así que el gigante editorial Alfaguara editó hace poco el libro Antología de crónica latinoamericana actual, que reúne una muestra de los trabajos hechos en el continente. Sin embargo, el país que más ha aportado a la crónica periodística es el nuestro debido a los tiempos tan convulsos que vivimos.
            Uno de esos periodistas-escritores es Gerardo Lammers, quien no se incluye dentro de la crónica policial de denuncia, como Alejandro Almazán o Diego Enrique Osorno, sino que bucea en las aguas oscuras de los extraño. Su libro Historias del más allá en el México de hoy, es un recorrido por aspectos peculiares que suceden en el país.
            Lammers al igual que muchos otros reporteros provenientes de la sección cultural, ha retomado el nuevo periodismo norteamericano, ha seguido las enseñanzas límite de Hunter S. Thompson. El llamado “Periodismo Gonzo” creado por Thompson elimina la deseada objetividad para sumergirnos de lleno en lo que siente el cronista. Lammers acepta el reto y sale bien librado. Se adentra en un temerario viaje en bicicleta por la Ciudad de México o viaja hasta las contaminadas aguas de una presa en Valsequillo, Puebla para constatar como los desechos tóxicos de las empresas textileras han dado como resultado niños de seis dedos.
            Lammers no teme la crítica solemne y entrevista a tres de los creadores del programa de comedia más longevo de la televisión mexicana: El chavo del Ocho. A veces como fan a veces como crítico hace preguntas alejadas de la banal farándula a un Roberto Gómez Bolaños que responde sin dudar.
            Sin detenerse en nimiedades, Lammers inyecta ese factor esotérico que caracteriza su trabajo: lo mismo entrevista, vía un médium, a gente como Jorge Luis Borges o Gandhi o le pregunta al I Ching si debe adentrarse en una comunidad que odia a los reporteros. Sin temor y sin afanes antropológicos asiste al tianguis de usado en los basureros de Santa Cruz Meyehualco o recorre los antiguos sets cinematográficos en Durango donde se filmaron cientos de películas de vaqueros y la gente detiene su vida hasta que a Hollywood se le ocurra volver.
            Gerardo Lammers narra sus crónicas con oficio, con seriedad pese a que el humor se cuela a la menor provocación entre los renglones de sus textos. Y no es para menos, ya que toca temas que otros desprecian: el posible robo de derechos de las películas mexicanas de la época de oro; personas contactadas por extraterrestres o el recorrido de Hernán Cortes por una convulsionada Ciudad de México.

Historias del más allá en el México de hoy, crónicas esotéricas 
Autor, Gerardo Lammers, Editorial Almadía.2012.

jueves, 10 de enero de 2013

Las cinco mejores películas argentinas


El cine argentino goza de buena salud pese a los pequeños presupuestos y la poca distribución a nivel mundial. Las caprichosas listas piden excluir a muchas películas por lo que este recuento sólo arroja un puñado de cintas que son obligadas.


Esperando a la carroza (1985) Dirigida por  Alejandro Doria, basada en una famosa obra de teatro uruguaya escrita por Jacobo Langsner, narra una historia de equívocos en dónde un grupo de hermanos creen muerta a su madre lo cual desata una serie de acciones que producen lo mismo risa que pena ajena. Un retrato en clave de comedia de una sociedad rioplatense en plena pudrición luego de la dictadura y las severas crisis. Pese a los años sigue funcionando tanto como el día de su estreno. Además, cuando es programada en televisión, sigue teniendo altos índices de audiencia lo cual explica la segunda parte hecha veintitrés años después que ni le sombra le hizo a la original.
               




Birra, pizza y faso (1995) Escrita y dirigida por Bruno Stagnaro e Israel Adrián Caetano en pleno uno a una del dólar con el peso argentino, en el menemismo que llevaría perder los ahorros a una gran parte de la población argentina. La película narra la vida insustancial de un grupo de “chorros”, de jóvenes rateros que viven para buscar un poco de plata y hacerse de cerveza, pizza y cigarros. Pero un día cuando su líder, El Cordobés, se da cuenta que su “mina”  está embarazada y ella le pone “un hasta aquí” decide dar un golpe final para empezar de nuevo en Uruguay (mítico país para los bonarenses). En plena bonanza detenida con alfileres hubo un sector de la sociedad argentina que critico duramente está película, pero ha sabido sobrevivir con toda su fuerza.




Nueve reinas (2000) Dirigida por Fabián Bielinsky y con solo otro filme en su haber (El aura, que a mi parecer es superior cinematográficamente) el realizador se ganó una buena fama que terminó con su muerte temprana. La cinta cuenta la historia de dos “chantas”, de dos estafadores interpretados por un joven Gaston Pauls y un ya experimentado Ricardo Darín. Ambos “trabajan” haciendo pequeños engaños en los que sacan algo de dinero hasta que les llega la oportunidad de su vida cuando un tiraje de estampillas está listo para ser vendido. Un guión ágil, con muchas vueltas de tuerca que muestra un Buenos Aires lleno de peligros. Sin embargo, el retruécano final me parece demasiado forzado. La película se ganó un remake en Estados Unidos que es mejor olvidar.
               




Moebius (1997) Dirigida por Gustavo Mosquera R. y atado a ella de por vida, narra la historia de un convoy del metro de Buenos Aires que desaparece en el aire durante la noche. De tal manera que el jefe de estación le encarga a un topólogo a sus órdenes que investige qué pasó. La cinta está basada en el cuento “Un tren llamado Moebius” del escritor norteamericano Armin Joseph Deutsch. La cinta tiene ese aire de historieta de ciencia ficción que la hermana con algunos trabajos de Carlos Trillo y del gran Hugo Germán Oesterheld, pero con toque borgiano. Al parecer el éxito, rayando en culto, de la película metió a su director y guionista en una cinta de Moebius pues prácticamente no hay ni una pista más de él.
             




El secreto de tus ojos (2009) Dirigida por el amado y odiado Juan José Campanella y basada en la novela “La pregunta de sus ojos” de Eduardo Sacheri, quien escribió a cuatro manos el guión con el director. La película cuenta la historia de un timorato burócrata que decide hacer una novela sobre un crimen acaecido hace años, mientras él trabajaba en el sistema judicial argentino. La cinta reúne a dos de los más grandes actores argentinos Ricardo Darín y Guillermo Francella. Campanella había ya hecho el recorrido por el sistema norteamericano de series y había realizado dos películas exitosas en su país. Por lo que estos elementos lograron conjuntar una película redonda, entrañable y que puede verse en muchos niveles. Lo mismo puede funcionar como drama que como comedia o película de denuncia. Francella se luce a lo grande luego de algunas comedias insustanciales y Darín vuelve a tomar otro papel el cual exprime como sólo él sabe hacerlo.


Bonus: El cine de género en Argentina es escaso, sin embargo a últimas fechas muchos han comenzado a trabajar para crear cintas que tengan calidad y sean producidas en el país austral. El festival “Buenos Aires Rojo Sangre” ha contribuido mucho a ello al volverse un punto de encuentro. Uno de los directores de género más interesantes y prolíficos es Adrian García Bogliano. Su película más cocida hasta este momento es Sudor Frío (2010). En ella un grupo de chicos de La Plata son secuestrados por dos exmilitares de la dictadura, para torturarlos y asesinarlos. Bogliano sabe crear tensión y exprimir  lo más posible los pocos recursos con los que cuenta. Su más reciente y premiada película es Penumbra, un giallo del que todo mundo habla primores.